31.3.08

CXXIV

Cuida el balón pero cuídate de su influjo. Cuando sea tuyo serás el centro de atención. Cuando no lo sea fíjate bien de quién lo eres y qué puedes hacer sin él. El balón es el dinero del juego.

7 Comments:

Blogger Toni Padilla said...

Dan pena todos los comentaristas de Basket y tenerte a tí,un romántico,en Eurosport.Genio!!!!
Por qué no escribes para ACB.com?Maravillosos tus artículos.A ver la mejor liga del mundo:LA EUROLIGA.
Saludos crack

7:36 a.m.  
Blogger urigeller said...

Buenas,
He linkeado tu blog desde el mio: www.aprenderbaloncesto.tk
Si quieres puedes linkear el mio desde el tuyo.
Mersi.

11:31 a.m.  
Blogger true wolf said...

Grande Gonzalo, hacía tiempo que no me pasaba pero las novedades no decepcionan. Me gusta en especial el de Jordan, muy emotivo, y también el de Laimbeer. Por cierto, viendo en el Marca de hoy la web rentrodman.com (o algo así) no creo que fuera descabellado incluirle a él junto al gran William.

2:34 p.m.  
Blogger BigBen said...

que grande gonzalo. el balon ese amigo tan bueno y tal malo al mismo tiempo. pasate por mi blog cuando quieras

2:56 p.m.  
Blogger Maverik said...

TENGO UNA GRAN DUDA, MAESTRO: ¿pq Julius Erving promediando más d 20 puntos y más d 20 rebotes en la Universidad era un desconocido para el gran público?

En tus fantásticos relatos de playground (ACB.com), cuando hablas d Julius comentas q hasta el verano de 1971, cuando Erving ya había fichado para los Squires d la ABA, nadie sabía lo bueno q era Julius.

No lo entiendo. Con los pedazos d números q promedió en la universidad...

Las pequeñas biografías q cuelgan d internet pasan d largo este capítulo d su vida.

Espero q tu puedas contestarme.

Muchas gracias.

12:02 a.m.  
Blogger Maverik said...

Una pregunta más personal: ¿crees d verdad q Manigault y otros jugadores d playground realmente podían alcanzar la parte superior d un tablero?

12:07 a.m.  
Blogger G Vázquez said...

Llevo días de secuestro laboral. Disculpad un poco la tardanza. Lo primero agradecer una vez más a Toni sus palabras, a True su siempre reconfortante presencia; a Big Ben decirle que ya lo hago y a Urigeller que lo agradezco enormemente pero me prometí dejar este diario a solas, visitando al mismo tiempo y cuando me es posible, algunos rincones de interés. El tuyo lo conozco desde hace tiempo y, por supuesto, abrí con auténtica fruición las imágenes del “Coaching Basketball”. Eso sí que es una joya.

Maverik, a la primera pregunta te resumo muy gráficamente: el agente de un desconocido Julius Erving, Bobby Wolf, ofreció al jugador al equipo de casa: New York, cuyo responsable técnico era entonces Lou Carnesseca, integrado en una aventura profesional que haría de paréntesis en su largo periplo de St John’s. Carnesseca tenía pocos defectos. Pero uno de los principales era rechazar casi de plano a cualquier jugador que no hubiese cumplido los cuatro años universitarios. Wolf ofreció su perla a Carnesseca. El técnico dijo no. Es importante, porque si Julius hubiese debutado con los Nets de Nueva York es más que probable que su periplo ABA se habría visto acortado. Nueva York siempre fue centro neurálgico y la NBA no habría tardado tanto en echarle el lazo. Lo peor de todo es que Wolf no confiaba en absoluto en su representado y así la primavera de 1971, a falta de mejores ofertas, acepta firmar con los Squires por cuatro años y medio millón de dólares. Justo antes del verano del 72 Erving obró correctamente: mandó al carajo a Wolf y se hizo con los servicios de Irwin Weiner, responsable de un primer traspaso abortado por los tribunales (Atlanta Hawks) pero de un segundo que daría inicio al mito: returning home. En agosto del 73 Julius volaba finalmente a casa: Nueva York. Era tan inteligente su traspaso y respondía a tal estrategia que en el partido de febrero ante los Nets anotó nada menos que 58 puntos. Mira, el número de jugadores que hicieron grandes cifras en college y no vieron refrendadas sus expectativas ni siquiera en el draft, es incontable. Porque es tan importante la firma del college, su prestigio y alcance en la competición que Erving era no tanto desconocido por el scout profesional como objeto de recelo y dudas. Entre nosotros: no confiaban demasiado en él. Si no lo hacía ni su representante, que es quien te tiene que vender, imagina el resto y su precio en los despachos. Julius era un mito en el corazón de la Gran Manzana pero también lo había sido Monroe en Philadelphia y Winston Salem decía muy poquita cosa para el scout profesional. Son casos bastante similares.

A tu segunda pregunta te diré que en el caso de Manigault, rotundamente sí. Son demasiadas fuentes las que apuntan a que así era en su único y casi exclusivo caso. Hay sin embargo matices. En este enlace que te adjunto expliqué alguno de ellos:

http://foros.acb.com/viewtopic.php?t=260137&postdays=0&postorder=asc&start=60

Un abrazo a todos.

1:07 p.m.  

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